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Sellado de juntas: cuándo es necesario y cómo hacerlo

No todas las juntas necesitan sellador, pero en zonas húmedas o de alto tránsito puede evitar manchas, proliferación de hongos y deterioro prematuro de la pastina.

El sellado de juntas suele quedar afuera del presupuesto inicial de obra porque se percibe como un gasto opcional. En determinados ambientes, sin embargo, es la diferencia entre juntas que se mantienen impecables durante años y juntas que a los pocos meses ya muestran manchas o zonas oscurecidas de difícil remoción.

Cuándo conviene sellar

  • Juntas en baños y cocinas, por la exposición constante a humedad, vapor y grasa de cocción.

  • Espacios comerciales con alto tránsito y limpieza frecuente con productos de limpieza agresivos.

  • Exteriores expuestos a tierra, hollín, polen o manchas de origen orgánico que penetran fácilmente en la porosidad de la pastina.

  • Zonas con pastina de color claro, donde cualquier mancha se nota mucho más que en tonos oscuros.

Cómo se aplica correctamente

El sellador se aplica sobre la pastina ya curada -como mínimo 7 días después del fraguado, aunque conviene confirmar el plazo exacto en la ficha técnica del producto de pastina usado-, con un aplicador fino tipo pincel o pluma dosificadora, evitando que el exceso quede sobre la superficie esmaltada de la pieza, donde puede generar una película visible. La mayoría de los productos requieren una segunda mano a las 24 horas para asegurar la impermeabilización completa de la junta.

Mantenimiento del sellado a lo largo del tiempo

El sellador no es un tratamiento definitivo: pierde efectividad con la exposición a limpieza frecuente, sol directo y tránsito. Conviene revisar su estado periódicamente y volver a aplicarlo cuando se note que el agua ya no perla sobre la junta, sino que se absorbe -esa es la señal más simple de que el sellador dejó de ser efectivo.

El sellado de juntas se debe repetir periódicamente -cada 1 o 2 años según el producto y el uso del espacio-: no es un tratamiento definitivo, y conviene aclararlo al cliente desde el presupuesto inicial.