Juntas de dilatación: cuándo y dónde dejarlas
Además de la junta entre piezas, toda superficie extensa necesita juntas de dilatación que absorban el movimiento estructural del edificio y del propio revestimiento.
Es habitual confundir la junta entre piezas con la junta de dilatación, cuando en realidad cumplen funciones distintas. La primera absorbe el movimiento de cada pieza individual; la segunda absorbe el movimiento de paños completos de piso frente a la estructura del edificio, y su omisión es una de las causas más frecuentes -y más visualmente dramáticas- de patologías en pisos de gran superficie.
Dónde ubicarlas
En el perímetro completo del ambiente, contra muros, columnas y cualquier elemento fijo que no se mueva junto con el piso.
Sobre las juntas estructurales existentes del edificio, respetando su ubicación y ancho original.
Cada 6 a 8 metros aproximadamente en superficies interiores continuas, y con mayor frecuencia en exteriores expuestos a variación térmica marcada.
En todo cambio de tipo de base (por ejemplo, de contrapiso tradicional a losa) o de orientación de colocación de las piezas.
Qué pasa si se omiten
Sin juntas de dilatación, el piso no tiene forma de absorber la expansión térmica del material ni de la base sobre la que se apoya. El resultado típico -y bastante conocido en el sector- es el levantamiento de piezas en forma de domo (tenting), donde una franja completa de piso se despega y se eleva de golpe, generalmente ante un cambio brusco de temperatura, un fenómeno que puede darse literalmente de un día para el otro y representa un riesgo de seguridad además de un daño estético severo.
Cómo se sellan correctamente
Las juntas de dilatación se sellan con un material elástico específico (sellador de poliuretano o silicona), nunca con pastina rígida cementicia, porque la pastina no tiene capacidad de absorber movimiento y se fisura apenas se produce el primer ciclo de dilatación. El sellador debe cubrir todo el ancho de la junta sin rellenarla por completo, dejando el espacio de movimiento previsto en el diseño.
Las juntas de dilatación se sellan con material elástico, nunca con pastina rígida: es uno de los errores más comunes cuando se subcontrata la etapa de fraguado sin especificación clara.